Grieta: Noticias que nos importan: Boom Boom Kid lanza nuevo video

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Hay músicos que van más allá de la particularidad de una canción o de un disco. Hay a quienes debemos entender desde un contexto e historia. Desde finales de los 80 hasta hoy, Boom Boom Kid (acaso nuestro verdadero Sol de América), ha funcionado con una productividad que asombra.

 

Eran otros tiempos, donde hacer requería de la misma voluntad que podría tener la insistencia adquirida para dar sentido a la vida. Suena grandilocuente, exagerado y, quizás, también vago, pero era de esa forma. En ese tiempo se jugaba al todo o nada, no había medias tintas, matices y ninguna sinonimia del lugar común. La radicalidad no era una palabra tan fácil de modular, como quienes la escupen hoy. Existía una voluntad que reclamaba compromiso, entender que las cosas demandaban un entendimiento que iba más allá de resultado. De algún modo, escribir sobre esto, pareciera un relato contado por los abuelos de otra época. Pero no. Fue hace solo 30 años.

 

Había un universo que revestía otro lenguaje y, también, otros significados. Una tabla de skate, un cassette, un fanzine, un afiche, el trueque, levantar un show, reunir un grupo, ser parte de una escena o reconocerse en la particularidad, no eran solo objetos, tampoco simples gestos; sino armas y manifiestos; formas tiernas y rudimentarias de poner en orden las cosas.

 

La libertad que hoy gozamos no surgió de la nada, por favor no la pisotees, pese a que muchos amigos compañeros ya no están, sigo de pie, seguimos de pie, seguiremos por siempre de pie, por amor, seguiremos.

 

Ese texto, parte de “Spirito del 77”, fue una especie de manifiesto que grabaron el 97, como si dijeran que se debe hacer para seguir, por necesidad, para sanar. Eso también desprendimos en el Cuestionario Grieta #01, que tuvimos la fortuna de hacer a BBK hace algún tiempo atrás, cuando toda esta idea de hacer preguntas a referentes partía. Hoy estamos aquí, para simplemente destacar a un incansable, a un tipo que hizo de la música y del que hacer sensible, artístico, creativo o como se le quiera llamar, su rimo vital.

 

En “¿Qué clase de joda es esa?” BBK nuevamente insiste en esas preguntas que parecen no desaparecer. Este segundo video, perteneciente al cuarto disco del proyecto “Las 4 estaciones de Boom Boom Kid”, podría funcionar en muchas escalas, algunos versos podrían sacarse de contexto, utilizarlos en la cotidianidad de cualquier situación y lugar. Ese es el espacio de enunciación, un desgarro, no solo estético, sino también dramático, social y crónico.

 

Hace tiempo teníamos ganas de escribir sobre esto. Ahora lo podemos hacer con propiedad, la reciente publicación sirve como excusa. Para continuar con el sano ejercicio de curar.