Diseño enfocado en el usuario

Al diseñar, lo hacemos enfocados en el usuario, partiendo por preguntarnos ¿para quién es esto y qué es lo que necesita?

 

La medida de un buen diseño es lo bien que funciona para el usuario. Pero diseñar no significa hacer exactamente lo que el cliente cree querer. Tienes que diseñar para el usuario pensando en lo que necesita, no sólo en lo que quieren.

 

“Diseñar para un cliente es muy parecido a ser un doctor. No puedes sólo tratar los síntomas del paciente. Cuando un paciente te dice sus síntomas, tienes que averiguar lo que está realmente mal con él, y tratar eso.” Paul Graham.

 

Este enfoque en el usuario es una especie de axioma del que se puede derivar la mayor parte de la práctica de un buen diseño.

 

Qué es un producto mínimo viable?

 

En la práctica, para obtener un buen diseño tienes que estar y permanecer cerca a los usuarios reales, calibrando ideas constantemente frente a ellos, y sobre todo al principio. Esto significa que si estas construyendo algo nuevo, debes poner un prototipo delante de los usuarios tan pronto como sea posible.

 

En lugar de obtener un prototipo de forma rápida y refinarlo poco a poco, hay quienes intentan crear el producto completo de una. Esta es una receta para el desastre. Innumerables startups [a] se destruyeron a sí mismas de esta manera durante la burbuja de Internet. Nunca escuche hablar de un caso en el que funcionara.

 

En el dibujo, por ejemplo, la idea fue descubierta durante el Renacimiento. Ahora, casi todos los profesores de dibujo te dirán que la mejor manera de conseguir un dibujo preciso es elaborar unas pocas líneas rápidas más o menos en el lugar correcto, y luego, gradualmente, refinar este boceto inicial.

 

Un prototipo no tiene por qué ser sólo un modelo; se puede refinar en el producto final. Te permite aprovechar las nuevas revelaciones que surgen a lo largo del camino.